ADICCIONES
Entender las adicciones: más allá de la fuerza de voluntad.
A menudo se piensa que una adicción es un "vicio" o una elección, pero la ciencia nos dice algo muy distinto. Según el manual DSM-5 de la American Psychiatric Association (APA), la adicción es una enfermedad crónica del cerebro.
En términos sencillos: el sistema de recompensa del cerebro se "hackea". La sustancia o conducta libera tanta dopamina que el cerebro empieza a priorizar eso por encima de comer, dormir o relacionarse.
¿Cuáles son las adicciones más comunes?
El DSM-5 las clasifica principalmente en dos grupos:
- Por sustancias: alcohol (la más frecuente), cannabis, cocaína, hipnosedantes (pastillas para dormir o ansiedad), tabaco y opioides.
- Conductuales: la única reconocida plenamente por el DSM-5 actualmente es el trastorno por juego (ludopatía), aunque también se tratan en consulta patrones similares con la tecnología o el sexo.
¿Cómo saber si hay un problema? Síntomas principales
No se trata de cuánto consumes, sino de cómo afecta a tu vida. Los criterios clínicos clave son:
- Pérdida de control: querer dejarlo o reducir el uso y no poder hacerlo.
- Deseo intenso (Craving): una necesidad física y mental imperiosa de consumir.
- Abandono de obligaciones: empezar a fallar en el trabajo, los estudios o con la familia.
- Tolerancia y abstinencia: necesitar cada vez más cantidad para sentir lo mismo, o sentirse físicamente enfermo si se deja de consumir de golpe.
- Peligro: seguir consumiendo a pesar de saber que está causando un daño físico o psicológico grave.
Tratamientos basados en la evidencia científica
Como psiquiatra, el enfoque terapéutico sigue las recomendaciones de las guías internacionales más prestigiosas, como la American Psychiatric Association (APA), el NICE del Reino Unido y CANMAT en Canadá.
- Abordaje farmacológico: existen medicamentos eficaces para reducir el deseo de consumo (anti-craving), prevenir recaídas o realizar desintoxicaciones seguras.
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): considerada el estándar de referencia. Ayuda a identificar los desencadenantes del consumo y a desarrollar estrategias para manejar emociones sin recurrir a la sustancia.
- Entrevista motivacional: un estilo de intervención terapéutica que ayuda a la persona a encontrar sus propias razones para el cambio, sin juicios ni confrontación.
- Tratamiento de la patología dual: en muchos casos la adicción se asocia a depresión, ansiedad o TDAH no tratado. Abordar ambos problemas simultáneamente es fundamental para lograr una recuperación estable.
